De Colón al Fòrum (en bici)

El Periódico. EDWIN WINKELS
BARCELONA.

  • El 'ciclobus' para llegar gratis al Fòrum atrae más a los turistas que a los barceloneses

    Hasta ahora sólo existía un ciclobus en el mundo. Un viejo trasto, de fabricación francesa, desprovisto de asientos para que una treintena de pasajeros puedan subirse a él con sus bicicletas y pasar así el Túnel de La Habana, un agujero demasiado oscuro entre la ciudad y las playas para ser una travesía segura para los ciclistas.


    El ciclobus de Barcelona, donde hoy arranca la Semana de la Bicicleta, es menos romántico, más moderno. En estos buses, y algunos contenedores, cuelgan 400 bicicletas de alquiler, en un nuevo intento, con ocasión del Fòrum y por parte de Transports Metropolitans de Barcelona, de dar un impulso al transporte sostenible.

    En la plaza de los Països Catalans, delante de la estación de Sants, Vanesa no ha tenido demasiado trabajo hasta ahora. Es el punto de alquiler más lejano del recinto del Besòs. "Hay alguna gente que ha preguntado: ¿Es esta la bicicleta para llegar gratis al Fòrum? Pero los que más la alquilan son los turistas, sobre todo en el puesto de Colón", dice, antes de tomar nota del DNI y cobrar un depósito de 100 euros o apuntar el número de la tarjeta de crédito para evitar que el cliente se la lleve a casa. Si uno tiene una entrada para acceder al Fòrum y logra llegar al recinto en menos de una hora, no pagará nada.

    El puesto Marc cuida de las bicicletas en el Moll de la Fusta. Foto: QUIM ROSER

    El defecto

    Sants, Colón (el Moll de la Fusta), la plaza Catalunya y el Fòrum son los cuatro puntos de alquiler. Uno de los objetivos era conectarlos entre ellos. La primera prueba, entre Sants y Colón, es satisfactoria. Se baja en carril bici por Tarragona y el Paral.lel. Es una ruta que, de paso, demuestra el gran defecto de esta bicicleta, especialmente diseñada para el Fòrum. No está hecha para ciclistas habituales ni para calles en ligero descenso. El desarrollo fijo --un plato de 42 dientes y un piñón de 18, para los entendidos-- es tan ligero que los pedales se endiablan. Además, la bicicleta, casi de juguete, es tan ligera que la rueda delantera se levanta sin el menor esfuerzo.

    En el puesto de Colón se encuentra cada tarde Marc, que en los mejores días de la primera semana alquilaba unas 15 bicicletas de las 106 que tiene. "Son buenas para ir al Fòrum y dar una vuelta por el centro", dice, esperando que llegue la hora del cierre, las ocho de la noche.

    Desde Colón habrá que ir a descubrir la revolución que anuncia el Fòrum en su propia pagina web. Según el mapa debe haber ya un carril bici que sube a la plaza de Catalunya por la Rambla. Imposible. De momento sólo es un carril "previsto". Así que hay que ir por el frente marítimo o por Glòries y la Diagonal, aunque en esta última el carril bici termina con un golpe seco ante un cruce de vértigo, formado por las calles Llull y Josep Pla, a partir del cual el ciclista tendrá que buscarse la vida para llegar al Fòrum. Y ahí se produce la mayor contradicción: no está permitido acceder al recinto en bici. A nadie se le ocurrió diseñar un carril por sus amplias explanadas.