Opinió

Son malos y no montan en bicicleta

"El típico patoso" - 11/03/2004

Son malos con avaricia, malos con saña, malos de maldad, malos de llorar pus. Y no montan en bicicleta. Ni en tren: lo han parado en medio de las vías. Lo han parado en seco, en un instante infinitamente corto, desgranado de ceguera, de sordera, de carne lacerada, amputada en vida, orgía de sangre y zumo de vida, infierno sin anestesia, la muerte en vena. Y la vida que se va escurriendo, en carreras, en sirenas, en el grito y en el llanto, llanto absoluto, llanto seco, pura, maldita desesperación que araña el lacrimal mientras la vida se sigue escurriendo como mercurio entre las manos. Me han pasado una nota esta tarde, no hace ni un par de horas: Ana no viene a trabajar. Su tren no ha llegado. Su proyecto de vida (¡Animo, chica, solo quedan dos meses de embarazo, y luego, a no pegar ojo por las noches!) quedó en la estación. Los malos no lo han dejado nacer: nunca aprenderá a montar en bicicleta.

Descansa en paz, compañera.