El debate sobre la reintroducción del tranvía en Barcelona

LA VANGUARDIA - 04/03/2004

  • El roce hace el cariño
  • El tranvía gusta, pero no apasiona y todos dicen que requiere un tiempo de adaptación

    El tranvía no ha tenido buena suerte, por ahora, en su regreso a Barcelona. Su periodo de pruebas se ha visto salpicado por una decena de accidentes fruto de la imprudencia de los automovilistas. Pero son muchos los ciudadanos que dan un margen de confianza a la convivencia entre tranvía y automóviles. En una encuesta a la que desde hoy están invitados a sumarse nuestros lectores, la mayoría apuesta por él. Por ecológico, por seguro, y hasta por alegre. También hay críticas: sobre todo a su lentitud en comparación con el metro.

    A FAVOR: 10
    EN CONTRA: 9

    ANNA BOFILL LEVI

    Arquitecta. Coautora del Walden-7.

    Como no nos han construido el “metro”, tenemos que aceptar el tranvía, que es absurdo porque para conectar pueblos de alrededor de Barcelona hace falta un “metro”, no un tranvía, que es muy lento. Sobre los accidentes registrados pienso que el conductor de automóviles es muy salvaje y que además no conoce el código de circulación.

    JOAN DE SAGARRA

    Periodista. Cronista de Barcelona

    Suscribo lo que dice Monzó en su artículo de ayer. Me parece un disparate el tranvía en una ciudad como Barcelona y creo que efectivamente la gente arrancará los raíles dentro de poco.

    ANTONIO BASO

    Director del Círculo Ecuestre

    El tranvía en Barcelona me parece un hecho correcto. Lo tienen muchas ciudades europeas: Ginebra, Zurich, Bruselas, Estocolmo, Lisboa... Es ecológico y relativamente silencioso. En cuanto a los accidentes, la culpa es la falta de atención de los conductores.

    ISABEL RAVENTÓS

    Jefa del servicio de divulgación. Consorci Parc de Collserola

    Me preocupa la seguridad y la cifra de accidentes en tan poco tiempo. Quizá debería replantearse la impermeabilización del trayecto, como ocurre en otras ciudades europeas. Es decir, que los vehículos no puedan cruzar el espacio del tranvía. En cuanto al ruido, los ciudadanos tienen derecho a hacer llegar su voz a la Administración y buscar medios para reducirlo.

    ISABEL FUSTÉ

    Coordinadora vecinos de Les Corts-Pedralbes en defensa de la línea 16

    No soy partidaria del tranvía para conectar poblaciones por el alto coste para todos. Parece más un capricho que una necesidad y se pueden intuir intereses creados.

    LLUÍS PERMANYER

    Periodista. Cronista de Barcelona

    Forzar la introducción del tranvía en la parte central de una gran ciudad como Barcelona sería un error que consecuencias incalculables. El hábil equilibrio actual en el Eixample podría ser destruido con un tranvía que uniera la Diagonal, entre la plaza de Francesc Macià i Glòries. Sospecho que esa pretensión, ideada por la anterior Generalitat para así invertir menos, será definitivamente desestimada. En una ciudad tan densa como la nuestra no hay alternativa que supere al metro.

    MANUEL ANDREU

    Presidente de la Federació d'Associacions de Veïns de Barcelona

    Estamos a favor del tranvía, como complemento del transporte público, y de que sea en superficie. Parece claro que no tiene la culpa de los accidentes y que los conductores no están muy acostumbrados a él, aunque habría que ver si la señalización es la suficiente. Por otro lado, no ha habido un debate con tranquilidad y pedagógico con los vecinos de por dónde transcurre el tranvía, y así es evidente que el trazado por la rambla de Poblenou es un “nyap”, y hay otros puntos donde circula a sólo tres metros de viviendas.

    EUGENI BREGOLAT

    Diplomático

    La recuperación del tranvía me parece bien. Lo que es una lástima es que se eliminara para ahora volverlo a instalar. Soy partidario del tranvía porque es un medio de transporte ecológico, no contaminante y su regreso no es un hecho aislado, sino que se da en muchos otros países. Es cierto que tiene sus contrapartidas y hay que ver cómo convive con los coches. La única manera es que el transporte público mejore, y el tranvía es una mejora, para utilizar menos el vehículo privado.

    FERRAN ADRIÀ

    Cocinero

    Hoy –por ayer, cuando se daba la noticia de los diez accidentes en pruebas– es mejor que no me hagan esta pregunta. Qué quieren que diga hoy, pues que hoy da pena, y no lo digo porque esté en contra. Este problema se ha de arreglar, pero no hemos de hacer bromas, porque es una cuestión muy seria. Una vez solucionado, yo creo que el tranvía será fantástico, y a la gente le gusta más que el metro, porque vas por la superficie. Habrá que poner señales gigantes.

    JORDI OLIVERAS

    Director general del Fòrum

    El tranvía supone un cambio de hábitos en la circulación de la ciudad, tanto a pie como en coche, y se requiere un tiempo de adaptación que será más o menos rápido en función de que demostremos nuestro civismo a la hora de cumplir las señales. El tranvía es ecológico y es una apuesta por el transporte público, y como tal ha de ser bienvenido. Y si no poluciona y es sostenible, mejor. Hay que hacer un esfuerzo por admitir al nuevo inquilino.

    JUAN MARÍA TINTORÉ TURULL

    Presidente Real Club de Tenis Barcelona-1989

    A veces soy muy escéptico, pero cuando hablo con mi amigo Albert Vilalta, presidente del Tramvia Metropolità, me comenta que es una buena solución para acercar Sant Feliu a Barcelona. A mí me parece más positivo el metro, pero si vuelve el tranvía, que sea con señales e información.

    MIQUEL ÀNGEL FRAILE

    Secretario general de la Confederació del Comerç

    Está siendo conflictivo porque debemos compaginar nuestra cultura de la movilidad con la del tranvía, que ya habíamos perdido. Exige un nuevo aprendizaje. Pero la solución no debía ser el tranvía, sino el metro. Los políticos deberían pensarse las cosas dos veces.

    PERE CASAS

    Coordinador de Defensa del Motociclista

    El rediseño de los carriles de la Diagonal, haciéndolos más estrechos, perjudica a los usuarios de la moto, que necesitamos más espacio para circular con seguridad.

    HARITZ FERRANDO

    Portavoz de Bicicleta Club de Catalunya

    Estamos al cien por cien a favor del tranvía. Es un medio de transporte muy seguro. Tenemos que vigilar con los raíles en los cruces para no encallarnos hay que intentar atravesarlos en perpendicular. De todos modos, se pueden poner unas gomas que solucionan el problema.

    JOAN ESTEVADEORDAL

    Presidente de Barcelona Camina

    La reintroducción del tranvía es muy positiva. Lo que ocurre es que requiere un periodo de adaptación, de aprendizaje. Por ahora no ha habido incidencias destacables con los peatones.

    OLE THORSON

    Vicepresidente de Prevenció d'Accidents de Trànsit

    Se está exagerando. En gran parte de las intersecciones de la Diagonal hay accidentes frecuentes en los que el tranvía no tiene nada que ver y nadie habla de ellos. El tranvía es un elemento nuevo y requiere más señalización de la habitual para que el resto de usuarios de la vía pública, los vehículos y los peatones, perciban su presencia. Y cuando se hayan acostumbrado, entonces se pueden retirar. Esto no se ha hecho suficientemente.

    MARTA TEY

    Editora de El Cobre

    Me encanta el tranvía. Es una gran solución, mucho más alegre y cómodo que el metro. Además no contamina. Los coches acabarán acostumbrándose a convivir con él y pronto desaparecerán los accidentes.

    MERCÈ SALA

    Ex presidenta de Renfe

    Reintroducir el tranvía no es mala idea, pero tendría que haber contado con más presupuesto. Se debería haber soterrado para cruzar la Diagonal a la altura de la Ciutat Universitària en dirección a Esplugues. No creo que haya sido buena idea hacerlo bajar por la avenida de Xile y prolongarlo hasta Francesc Macià. Bastaba con conectarlo al final de la línea 3 del metro.

    JOSEP MARIA HUERTAS CLAVERÍA

    Periodista. Cronista de Barcelona

    Suprimir todos los tranvías fue un error en 1971, pero recuperarlos a principios del siglo XXI es otro error. De todos modos, nos acostumbraremos a su presencia y olvidaremos los accidentes de ahora. También los hubo en los inicios de los viejos tranvías.