Los patinadores quieren trato de vehículo y poder ir por el carril bici | |||
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La Vanguardia. Óscar Muñoz Barcelona, Barcelonés. 25/02/04
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Rodes sense Motor también propone que la Administración regule del uso de estos vehículos alternativos para evitar conflictos con el resto de usuarios de la vía pública. Los patinadores quieren que se cambien las normas generales de circulación y las ordenanzas municipales que, en la práctica, los considera peatones y les obliga a circular por la acera a baja velocidad, normalmente inferior a 10 km/h. En su lugar, y como primera medida, reclaman poder patinar por las calzadas aprovechando los carriles para ciclistas, que en Barcelona suman más de cien kilómetros. Carles Requena y Carles Bial son dos de los impulsores de Rodes sense Motor. El primero tiene 42 años y suele recorrer unos 20 kilómetros semanales en patines. El segundo, de 32 años, llega a los 40 kilómetros. El grueso de estos desplazamientos es para ir al trabajo. Requena, que trabaja de jefe de mantenimiento, del Poble Sec al Raval, y Bial, monitor de patinaje y diseñador web, de Arc de Triomf al Casc Antic. Ambos consideran que Barcelona es adecuada para moverse en patines, por su orografía, su clima y su infraestructura viaria destinada a los ciclistas. “Si tenemos en cuenta esta situación, no tiene sentido obligarnos a compartir el espacio con los viandantes –dice Carles Bial– y crear problemas innecesarios.” Rodes sense Motor ya se ha puesto en contacto con Barcelona Camina –entidad pro-peatones– y con las de ciclistas Bicicleta Club de Catalunya (BACC) y Amics de la Bici para tratar el asunto. También tiene previsto hacerlo con el Ayuntamiento, a través de la Comissió Cívica de la Bicicleta i el Vianant. Muchas son las ventajas de los patines en línea, según defiende Rodes sense Motor. “Casi no pesan y ocupan poco espacio, lo que permite llevarlos encima cuando no se usan”, explica Carles Requena. “Permiten circular a velocidades similares a las de la bicicleta”, añade Carles Bial. ¿Problemas? “Uno es que para impulsarnos necesitamos ocupar bastante espacio lateral lo cual hace inviable ir por las aceras”, dice Requena. Otro es que, “cuando el suelo está mojado por la lluvia, hay peligro de resbalar”, añade. Tampoco sirve cualquier firme. “Lo ideal son superficies lisas, como el asfalto”, dice Bial. Por tanto, la mayor parte de las aceras –y los carriles bici que van por ellas– no son las más apropiadas. ¿Espacio propio o compartido? El patinaje en línea está muy extendido –como actividad lúdica y medio de transporte– en ciudades como Nueva York, San Francisco, París, Amsterdam o Londres. En todas ellas es la convivencia espontánea entre los usuarios de la calle la que fija las normas. Así, hay patinadores en las aceras y en las calzadas. La propuesta de Rodes sense Motor a favor de que se pueda ir en patines por los carriles bici es positiva para Haritz Ferrando, del BACC, ya que “los patinadores pueden molestar a los peatones y, en cambio, a los ciclistas no nos importa compartir espacio con ellos”. Ole Thorson, de Barcelona Camina y Prevenció d'Accidents de Trànsit (PAT), tampoco ve mal la idea aunque alerta de que “la colisión entre un patinador y un coche puede ser fatal para el primero”. Thorson cree que el futuro pasa por extender otro modelo distinto al de los carriles reservados para unos u otros. En su opinión, la solución son las zonas pacíficas, agrupadas en “supermanzanas” en las que todos –peatones, coches, motos, bicis, patinadores...– convivan transitando a menos 30 km/h. Rutas por Barcelona Rodes sense Motor tiene prevista la creación de rutas por Barcelona sobre patines, similares a las que ya se hacen en bicicleta. Ésta y otras actividades se darán a conocer a través del portal de internet de la asociación (www.r-s-m.org) , ahora en construcción. También se incluirán enlaces con escuelas de patinaje, establecimientos donde adquirir patines y espacios de debate y reflexión. | |||